Seminario “Oportunidades de infiltración para la recuperación de acuíferos” generó gran interés y un valioso debate

  • Durante el encuentro organizado por EH2030, realizado el 7 de julio, se presentó el estudio “Estimación de la recarga a través del modelo WetSpass para las cuencas de Maule y Maipo”, y posteriormente se conversó sobre esta valiosa alternativa para hacer frente a la escasez hídrica de una manera eficiente y sustentable.

Las soluciones basadas en la naturaleza (SbN), que están siendo promovidas a nivel internacional para hacer frente a la crisis climática, son definidas como aquellas “dirigidas a proteger, gestionar y restaurar de manera sostenible ecosistemas naturales o modificados, para asegurar el bienestar de las personas”. Entre esas soluciones se encuentra la recarga de acuíferos, de forma natural o artificial, para recuperar las reservas de agua subterránea, actualmente en dramático retroceso en el país.

Este tema fue el centro de la conversación mantenida en el marco del seminario “Oportunidades de infiltración para la recuperación de acuíferos en las cuencas del Maule y Maipo”, organizado por Escenarios Hídricos 2030 y realizado de forma telemática el 7 de julio, con la participación de unas 200 personas.

Escenarios Hídricos 2030 es una iniciativa liderada por Fundación Avina, Fundación Futuro Latinoamericano y Fundación Chile. La subgerenta de Sustentabilidad de esta última institución, Ulrike Brsochek, dio la bienvenida al evento señalando que “la infiltración de agua y recarga de acuíferos es una oportunidad para abordar la importante brecha de agua y riesgo hídrico que estamos enfrentando a nivel nacional, es una posibilidad de corto plazo que tenemos a la mano, una oportunidad de bajo costo y que genera un inmenso beneficio social, ambiental y también productivo”.

“El estudio desarrollado evidencia el gran potencial y la gran oportunidad que tenemos para aprovechar el agua lluvia, esta agua que tenemos con cada vez con menos frecuencia, pero que cunado ocurre es de manera muy intensa”, agregó Broschek, quien lidera EH2030. Y agregó que “en Escenarios Hídricos 2030 estamos integrando la infiltración y la recarga de acuíferos como una acción estratégica, muy relevante, dentro de la construcción de las hojas de ruta que estamos desarrollando para la seguridad hídrica en las cuencas piloto de Maipo y Maule, un trabajo que estamos realizando hace más de un año mediante el diálogo y la co-construcción mutisectorial”.

Posteriormente se dieron a conocer los resultados del estudio “Estimación de la recarga a través del modelo WetSpass para las cuencias de Maule y Maipo”, elaborado para Escenarios Hídricos 2030 por Joao Palma Nascimento, ingeniero de Recursos Hídricos, y Nuno Barreiras, ingeniero Geólogo, ambos de Water Ways, Portugal. La presentación estuvo a cargo de Nascimento.

A continuación, se desarrolló un panel de conversación para analizar las posibilidades que estas soluciones representan para gestionar los problemas de agua tanto en esos territorios como en el resto del país y del mundo. En este debate participaron cuatro especialistas: Mariella Sánchez Guerra, Directora Ejecutiva de Aquafondo Perú; Milo Millán Romero, jefe de División de la de la Dirección de Obras Hidráulicas del MOP; Manuel Contreras Leiva, Director del Centro de Ecología Aplicada; y Claudia Galleguillos Canales, Líder de Estrategias Hídricas de Fundación Chile.

“Hemos visto que este estudio indica territorialmente y cuantifica el agua que tenemos actualmente, que se está recargando naturalmente, pero también dónde se puede potenciar esa recarga. Una de las características de nuestro país es que tenemos poco tiempo de lluvia, tenemos una pendiente muy fuerte, el agua escurre rápidamente de cordillera a mar, entonces nuestra misión en estos periodos de lluvia es poder hacer las acciones localizadas para retener más tiempo el agua en la cuenca y con eso ayudar en la recarga de acuíferos”, comentó Galleguillos.  

“La recarga es un sistema para almacenar agua que evita la pérdida de agua por evaporación, así como el riesgo de desertificación y erosión del suelo, por lo tanto, mantener estos acuíferos sanos nos va a permitir gestionar mejor el agua para alcanzar la seguridad hídrica. Los acuíferos forman parte del ciclo hídrico y tenemos que considerarlos como tal”, agregó.

«La infiltración de acuíferos genera una mejor condición en términos estructurales y funcionales de los ecosistemas naturales, que de vuelta nos entregan un ciclo hidrológico que está fluyendo, que está más sano»

Manuel Contreras, CEA

A su vez, Mariella Sánchez dio a conocer una exitosa experiencia que están desarrollando en Lima. “En Aquafondo tenemos una especial mirada a nuestras amunas, que nos una especie de canales de infiltración, canales ancestrales que nosotros no construimos, sino que ya existen desde la época pre incaica, que recargan el agua al suelo, lo que conocemos como siembra de agua. De hecho, amuna es una palabra quechua que significa retener”.

“Estamos recuperando las amunas, lo que implica un trabajo intensivo en mano de obra de picapedreros y picapedreras para restaurar estos canales amuneros, que nos permiten cosechar agua en el tiempo que no tenemos lluvia; en Lima con suerte tenemos 4 meses de lluvia y luego tenemos 8 meses en que no llueve. Los beneficios ya se están viendo, por una parte la población percibe que hay más agua, pero además hemos hecho -con el aporte de nuestros socios- un monitoreo hidrogógico que lo confirma”, explicó la especialista peruana. Ese monitoreo, añadió, ha demostrado que se infiltran entre 220 mil y 280 mil metros cúbicos de agua por kilómetro de amuna recuperada.

El representante del MOP, en tanto, comentó que “en la DOH estamos aprendiendo de este tema, que es relativamente nuevo. Mucha de nuestra experiencia en el desarrollo de infraestructura hidráulica se basa en los recursos hídricos superficiales, como embalses, canales de riego, etc., pero la crisis hídrica, la sequía que nos afecta, nos han hecho mirar con mucho más interés el tema de los acuíferos”. Asimismo, Millán contó la experiencia desarrollada hace unos años en el valle del Aconcagua, con piscinas de infiltración que tuvieron resultados “bastante satisfactorios”: en una hectárea piloto, en la mitad de esa superficie (5 mil mt2) se establecieron las piscinas, logrando una medición de entre 16 y 41 litros por segundo por hectárea.    

Por su parte, el director del CEA comentó que “cuando hablamos de infiltración de acuíferos estamos hablando del camino a la conservación, recuperación de los ecosistemas naturales que están asociados a los acuíferos, y eso tiene un montón de beneficios, particularmente los servicios ecosistémicos, lo que significa resiliencia”. Además, Contreras hizo referencia a una experiencia mostrada al comienzo del seminario en la comuna de Curepto, señalando que “los beneficios de la infiltración son locales y de corto plazo (…), genera una mejor condición en términos estructurales y funcionales de los ecosistemas naturales, y de vuelta nos entregan un ciclo hidrológico que está fluyendo, que está más sano, que está aportando en tanto los distintos usuarios que tiene el territorio”.

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