Medio: Diario El Líder de San Antonio

Experta advierte escenario crítico para el agua de la provincia de San Antonio si no se toman medidas

reportaje
  • El diario El Líder de San Antonio entrevistó a Ulrike Broschek sobre la situación de la cuenca del río Maipo. La líder de Escenarios Hídricos 2030 indicó que el panorama de escasez hídrica es preocupante para el país.
  • «Ser zona baja de desembocadura es el peor escenario, porque es la zona que recibe todo el impacto de la cuenca aguas arriba», señaló Broschek en relación a los problemas del agua que se viven en esa zona.

Momentos decisivos vive la Cuenca del Maipo y sobre todo la zona baja, que va desde Melipilla hasta la desembocadura del río del mismo nombre, en Tejas Verdes, donde se abastece la provincia de San Antonio. Según los expertos, la escasez de agua del caudal empeorará de aquí al 2050 si no se toman medidas para mitigar el daño que el sobreconsumo, la contaminación y el calentamiento global han ocasionado en este sector.

PROYECCIÓN NEGATIVA

Ulrike Broscheck es subgerenta de la Fundación Chile y líder de Escenarios Hídricos 2030, iniciativa que busca movilizar y acelerar medidas para garantizar el cuidado de este recurso. Según Broschek, «la cuenca del Maipo está en una situación de escasez hídrica que es muy preocupante a nivel país» y para el 2050 se proyecta, con cálculos basados en el consumo actual, que «la brecha hídrica pasará de categoría media a alta, la más grave. Esta categoría indica que la disponibilidad de agua es un factor limitador del desarrollo económico».

Al estar al final de la cuenca, la proyección para la provincia de San Antonio es aún más pesimista. «Ser zona baja de desembocadura es el peor escenario, porque es la zona que recibe todo el impacto de la cuenca aguas arriba», señala.

Debido a esto, para Broschek es relevante que se modifique la gestión de la cuenca, que es manejada por sectores. «Actualmente, por ley, las organizaciones funcionan por secciones del río, es decir, las secciones altas, medias y bajas tienen su alcance y atribuciones solamente en su sector y este es un problema estructural. Dentro de la institucionalidad del agua que se tiene que desarrollar en el país hay que incluir una gobernanza al nivel de la cuenca, que entienda la cuenca como la unidad base de gestión, cuestión que se ha hecho en muchos países de manera exitosa».

ESCENARIO LOCAL

«Lo grave es que, según datos de la empresa Coopagua, el año pasado los caudales de agua bajaron hasta un 5% respecto de los niveles históricos, afectando fuertemente toda la zona baja para, por ejemplo, captaciones de agua potable. Toda la zona de la provincia de San Antonio fue afectada por las bajas de caudales», precisa Broschek.

Para la experta, «esto es muy grave, porque toda la desembocadura tiene su estructura de captación y uso de agua basada en agua superficial, es decir, el 80% de la infraestructura que existe es para extraer agua superficial, entonces si se afecta el volumen del caudal de agua que viene del río Maipo evidentemente se ve afectada el agua potable, la agricultura y también el humedal».

Broschek agrega que «lo otro desastroso que ocurrió fue que la baja de caudal hizo que no se pudiera frenar la entrada del mar, lo que contaminó las zonas de captación para el agua potable, para el riego agrícola y el humedal. El tema de la intrusión marina es muy complejo, porque es muy caro eliminar la sal para el agua potable».

¿Cómo podría eso afectar a las personas en su vida diaria?

-Si esta situación no se mitiga, probablemente la cuenta del agua potable va a subir, porque las sanitarias van a tener que tratar esas aguas, eventualmente poner desaladoras y eso encarece de manera muy importante su valor.

También afectará a las zonas rurales y a la pequeña agricultura, ya que pueden «bajar los niveles de los pozos y se pueden salar, quedando inutilizables, por lo que van a tener que comprar agua en camiones aljibes, cuyo valor es muchísimo más alto. Probablemente eso ya está ocurriendo».

«Ser zona baja de desembocadura es el peor escenario, porque es la zona que recibe todo el impacto de la cuenca aguas arriba».

Ulrike Broschek

MEDIDAS

Escenarios Hídricos 2030 está trabajando con organizaciones civiles, instituciones gubernamentales y empresas para enfrentar este escenario, que, según Broschek, «se podría revertir si hubiese una coordinación con el territorio y todos los usuarios para minimizar esos costos y buscar soluciones para que la zona más baja no tenga que pagar todo el costo del impacto de la cuenca».

Algunas de las acciones a corto plazo son la restauración de los suelos degradados del río y sus riberas -para que así puedan acumular nuevamente el agua lluvia- y hacer más eficiente el uso del agua en la agricultura. «Estas acciones preventivas son las que tenemos que impulsar y eso es lo que estamos buscando coordinar y definir en Escenarios Hídricos 2030».

«Si esta situación no se mitiga, probablemente la cuenta del agua potable va a subir, porque las sanitarias van a tener que tratar esas aguas, eventualmente poner desaladoras y eso encarece de manera muy importante su valor».

Ulrike Broschek

EMPRESAS

Tanto Esval como Coopagua, las dos empresas sanitarias que operan en la provincia de San Antonio, se han mostrado preocupadas por el tema. En los últimos años han realizado campañas para concientizar a la población, especialmente a los escolares sobre la importancia de cuidar cada gota del recurso.

Adicionalmente, como una manera de enfrentar esta dramática realidad, ambas compañías han anunciado millonarios proyectos para extraer aguas desde pozos profundos, que permitirían asegurar el abastecimiento a los usuarios desde Santo Domingo, por el sur, hasta Algarrobo, por el norte.

CORPORACIÓN DE DESARROLLO

Ulrike Broschek estuvo presente en el último consejo ampliado de la Corporación Desarrollo Estratégico de la Provincia de San Antonio, organización preocupada por la temática. Según el gerente de la entidad, Drago Domancic, «detectamos que no nos estaba llegando el agua que corresponde a nuestra provincia ni de la calidad adecuada, por lo tanto, estamos organizándonos entre agricultores y usuarios del río para que se constituya la junta de vigilancia y podamos proteger los derechos de agua de la provincia, para que no tengamos problemas como los que ocurrieron el verano recién pasado».

Domancic destacó que «tenemos la suerte que la Dirección General de Agua inició en julio de este año un estudio de gestión hídrica y planificación estratégica para el río Maipo, que a mediados del próximo año nos va a decir cuál es la dimensión de este problema y permitirá visualizar medidas correctivas y de infraestructura inmediata que vamos a tener que aplicar. Ese será el momento en el cual nuestras autoridades nacionales y locales tendrán que coordinar una estrategia que nos permita llegar al 2050 de buena manera».

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