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“Analizamos e incluimos soluciones hídricas costo-eficientes probadas en el mundo y que van mucho más allá de embalses y desalación”

  • Uno de los aportes de EH2030 ha sido mostrar soluciones novedosas como opciones reales y costo-eficientes. Al respecto, Claudia Galleguillos, líder de Estrategias Hídricas de Fundación Chile y coordinadora del trabajo territorial en Maule, señaló que “abrimos el espectro de soluciones para abordar la brecha y el riesgo hídricos y no encontramos con grandes y gratas sorpresas”.

Uno de los elementos diferenciadores de las propuestas de Escenarios Hídricos 2030 para abordar la brecha y el riesgo hídrico ha sido “salir de la caja” y abrirse a nuevas opciones. Claudia Galleguillos, quien ha coordinado el trabajo territorial en Maule, explica cómo fue el análisis de nuevas soluciones y los buenos resultados que se pueden esperar de su aplicación en Chile.

-¿Por qué EH2030 considera relevante incorporar soluciones hídricas novedosas, qué ventajas/beneficios tienen sobre las soluciones más usadas hasta ahora en el país?

Lo que hicimos en Escenarios Hídricos 2030 fue abrir el espectro de soluciones. Observamos las medidas que tradicionalmente se adoptaban frente a la necesidad de abastecimiento de agua y vimos que se trataba en general de grandes obras, muy caras y con plazos de implementación muy largos -de hasta 20 años-. Entonces, con los graves problemas de escasez hídrica y la urgencia de hacer algo nos preguntamos qué otras soluciones existían, y comenzamos a mirar lo que se hacía en otras partes del mundo. Observamos, especialmente, a países que tenían -o tuvieron- problemas de agua como los que estamos enfrentando en Chile y nos dimos cuenta de que había una gama enorme de soluciones que no estábamos considerando.

Existen muchas acciones que se pueden implementar, que son muy costo-eficientes, que han sido probadas en otros lugares con problemas de sequía y han tenido muy buenos resultados. Algunos excelentes ejemplos los encontramos en Perú, en Estados Unidos, Israel, Australia, Singapur, por mencionar algunos.

Empezamos a analizar estas soluciones para ver sus posibilidades de eficiencia en relación a los costos, incorporándolas junto a las alternativas tradicionales que se proponen acá y que, en general, no van más allá de los embalses, la desalación, la impermeabilización de canales. Poco a poco empezamos a abrir el abanico de opciones y a sorprendernos con ellas.

Claudia Galleguillos, FCh.

– ¿De qué forma han incorporado este tipo de soluciones a las propuestas?

Empezamos a investigar y a hacer todos los análisis necesarios, es decir, a calcular costos, beneficios, impactos sociales y ambientales, a evaluar si se podían implementar en el corto, mediano o largo plazo.

En ese proceso de indagar nos dimos cuenta de que las Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) a nivel mundial hacen un aporte importante de agua y, además, son muy costo eficientes, con beneficios ambientales y sociales positivos, junto con el hecho de que se pueden implementar en el corto plazo.

Es decir, con todos esos atributos había que poner atención a ese tipo de soluciones; y luego de evaluar las fuimos incorporando dentro de todas nuestras propuestas. Luego hicimos un análisis más detallado, en conjunto con los actores de los territorios y mediante estudios técnicos, para ver qué efecto tendrían concretamente.

«En Maule, para la Hoja de Ruta se seleccionaron colectivamente 63 soluciones y, de ese conjunto, el 53% del agua es aportada por las Soluciones basadas en la Naturaleza y medidas de conservación»

– En el marco de la elaboración de las Hojas de Ruta para Maule y Maipo, de acuerdo a la evidencia recopilada, ¿qué rol pueden cumplir las soluciones enfocadas en los ecosistemas para abordar la brecha y el riesgo hídrico? 

Cuando evaluamos las SbN dentro de nuestras cuencas piloto de Maule y Maipo nos llevamos grandes y gratas sorpresas. Por ejemplo en Maule, para la Hoja de Ruta se seleccionaron 63 soluciones y, de ese conjunto, el 53% del agua es aportada por las SbN y medidas de conservación, que son 21. Es un resultado que posiciona a las SbN como una opción muy importante a ser considerada al momento de tomas la decisión de qué acciones se van a implementar.

En el caso de Maipo, el potencial que existe para las SbN es muy grande, sin embargo, hay una situación más compleja debido a la considerable reducción de las precipitaciones a causa del Cambio Climático. Esto limita un poco el efecto de las SbN porque dependen en buena medida de las lluvias.

No obstante, cuando cae agua -como ha ocurrido las últimas semanas- el beneficio es que las Soluciones basadas en la Naturaleza actúan en forma inmediata y, por lo tanto, se pueden ver resultados inmediatamente. El aporte está cifrado en 18% del con conjunto de soluciones seleccionadas para esta cuenca, lo que no es un porcentaje menor; pues a que está limitado por la disminución de precipitaciones, como lo ocurrido en 2021, que fue el año más seco desde que se tienen registros en el país.

-¿De qué modo podrían implementarse estas soluciones en el corto plazo. Cómo puede el sector productivo aportar en esta implementación?

Del conjunto de soluciones identificadas para Maule y Maipo un alto porcentaje tiene beneficios sociales y ambientales, y además se pueden implementar en el corto plazo. No solamente las Soluciones basadas en la Naturaleza, sino también las que son netamente de eficiencia hídrica y algunas de nuevas fuentes de agua, como es el reúso de aguas tratadas.

Es interesante además, el hecho de que las SbN ayudan a mitigar los efectos del Cambio Climático y adaptarnos a los cambios que ya estamos sintiendo cada vez de forma más acelerada, sobre todo en Chile, uno de los países más afectados por estos fenómenos.

Entonces, lo que hay que hacer es comenzar a trabajar en estas medidas. Ya tenemos claro cuáles son los tipos de soluciones, dónde las podemos aplicar y cuáles son los beneficios que traen, por lo tanto, es posible comenzar a avanzar en su financiamiento e implementación tanto desde el ámbito público, público-privado, y privado.

Por ejemplo, en el ámbito productivo, el sector agrícola tiene mucho potencial para transformar su actividad y así retomar el contacto con la naturaleza, usando su potencial de terreno disponible de una forma que no interfiera ni perjudique, sino que beneficie la producción agrícola. Una alternativa es la recarga de acuíferos, mediante la cual se ayuda a restablecer el buen funcionamiento del ciclo del agua, lo que junto con tener ventajas para la agricultura conlleva impactos sociales y ambientales positivos, todo lo cual redunda en entregar mayor seguridad hídrica a los negocios agrícolas.

«Existen muchas acciones que se pueden implementar, que son muy costo-eficientes, que han sido probadas en otros lugares con problemas de sequía y han tenido muy buenos resultados. Algunos excelentes ejemplos los encontramos en Perú, en Estados Unidos, Israel, Australia, Singapur, por mencionar algunos».