REÚSO DEL AGUA SE HA TRANSFORMADO

EN UNA SOLUCIÓN EFICIENTE ANTE LA

ESCASEZ HÍDRICA

• Ulrike Broschek y Gerardo Díaz, ambos de Fundación Chile, explican que en diversos países entre los cuales destacan Qatar, Israel, Kuwait, Singapur y Australia, entre otros, el reúso de este recurso es hoy una parte esencial de la planificación y manejo del agua.

En los últimos años, debido a la creciente escasez de agua fresca, surge la necesidad de buscar nuevas fuentes de este recurso para satisfacer la necesidad que existe para diferentes usos, además de proteger el medio ambiente. Esta búsqueda destaca como una propuesta real de solución al problema de sequía a nivel mundial, ya sea como complemento o suplemento del recurso disponible. La captación de aguas lluvias, transporte o trasvase de agua desde cuenca, desalinización de agua de mar y reúso de aguas residuales tratadas, se cuentan entre las alternativas de nuevas fuentes de agua.

Así lo señala Ulrike Broschek, subgerenta de Sustentabilidad de Fundación Chile, quien explica que el aprovechamiento económico de las aguas residuales, promoviendo internacionalmente el reúso controlado de efluentes tratados, aparece como una forma de satisfacer las necesidades de la creciente demanda de este recurso. ‘Muchos países, hace varios años, están tomando esta medida como una forma de adicionar nuevas fuentes de agua a sus sectores productivos donde es requerido el recurso. Estos son proyectos en general público-privados, donde el Estado impulsa los proyectos de reúso fijando incluso metas para implementación en diferentes horizontes de tiempo. Destacan países como Qatar, Israel, Kuwait, Singapur y Australia, entre otros, donde el reúso se ha convertido en una parte esencial de la planificación y manejo del recurso hídrico’, sostiene la experta.

PANORAMA NACIONAL

Dice Ulrike Broschek que la experiencia nacional en el ámbito del reúso de las aguas servidas es escasa, aunque en los últimos años han surgido algunos intentos de implementar proyectos de reúso de aguas tratadas. En Chile existen actualmente 283 plantas de tratamiento de aguas residuales, sin contar los sistemas rurales, de los cuales 33 son emisarios submarinos. ‘Con estos sistemas, nuestro país ha informado una cobertura de saneamiento superior al 98%. Lo anterior, es un avance importante que abre espacio al inicio del aprovechamiento de las aguas tratadas para su reúso’, destaca.

Pero ¿en qué consiste este proceso? El reúso de aguas residuales tratadas permite valorizar un residuo líquido que se elimina a través de los sistemas de tratamiento existentes, ya sea plantas de tratamiento de aguas servidas (PTAS) urbanas, PTAS rurales y emisarios submarinos, los cuales podrían recuperarse en su totalidad mediante operaciones de tratamiento que acondicionen las aguas hasta una calidad deseada.

‘Actualmente existe la tecnología para tratar y dejar las aguas con una calidad tal, que se le pueda dar un uso posterior, tanto productivo, de abastecimiento o de mitigación de las situaciones de estrés hídrico’, dice la subgerenta de Sustentabilidad de Fundación Chile. Agrega que se evalúan todas las tecnologías capaces de acondicionar las aguas para su reúso adecuado y seguro. Es decir, se analizan en cuanto al volumen de agua a tratar, la calidad del agua residual que se requiere, la calidad del agua requerida para su reúso, y sus costos de inversión y operación.

Comenta que dentro de las tecnologías analizadas se encuentran por ejemplo los lodos activados, SBR, técnicas de filtrado con membranas y sistemas pasivos de tratamiento, entre otras. ‘Estas operan de forma de retirar el material particulado, orgánico y microbiológico con el fin de dejar las aguas con calidad suficiente para ser reusadas.

La tecnología que más se implementa a nivel nacional —de las convencionales— para el tratamiento de aguas en Chile es la de lodos activados, la cual mediante la acción de microorganismos, que eliminan los componentes orgánicos existentes en las aguas residuales, permite generar aguas de calidad para su posterior reutilización. Una vez tratadas las aguas pueden ser recolectadas, almacenadas o directamente utilizadas en la actividad productiva que la requiera, estableciendo previamente las condiciones de calidad requeridas para dicho reúso’, sostiene Broschek.

REÚSO DEL AGUA

De esta forma, después de ser sometida a un tratamiento adecuado para ser reusada, el agua puede utilizarse para diversos fines. En nuestro país, por ejemplo, existen rubros que reutilizan aguas dentro de sus procesos, como el sector minero. En este sentido, Gerardo Díaz, jefe de proyecto de la iniciativa de reúso de Fundación Chile, señala que hay otros sectores que generan fuentes de agua reutilizables como aguas de enfriamiento (plantas de energía, refinerías de petróleo, plantas petroquímicas, plantas de procesamiento de gas natural y otras); aguas salobres (también conocidas como aguas de rechazo, generadas en el proceso de filtración de aguas por osmosis inversa u otras membranas); y aguas grises (aguas de lavamanos y duchas) generadas por el sector residencial e industrias.

‘En general, todas las aguas con bajos contenidos de contaminantes pueden ser reutilizadas. Los residuos líquidos que son tratados y cumplen con la norma vigente de emisión tienen un potencial alto de reúso. Estas fuentes de agua pueden ser reusadas por ejemplo, dentro del mismo proceso, para riego agrícola, acuicultura, uso industrial, riego de parques, jardines y áreas verdes, lavado de vehículos, control de polvo en caminos, protección contra incendios, recarga de aguas subterráneas (acuíferos) y otros. En situaciones de escasez extrema, incluso, podrían ser reutilizadas las aguas residuales tratadas como agua potable o para higiene personal, manteniendo las condiciones de higiene y sanidad correspondientes’, subraya Díaz.

Un ejemplo de tratamiento de aguas servidas pasivas para su reúso fue una iniciativa desarrollada en Tiltil. Dentro de las empresas involucradas en el proyecto SuizAgua Andina, cuyo ejecutor es Fundación Chile, se encuentra Polpaico, quienes evaluaron su huella hídrica y aplicaron la metodología de Responsabilidad Social Empresarial en Agua. Ulrike Broschek explica que la zona donde se ubica Polpaico ha sido declarada, hace algunos años, como zona de escasez hídrica, lo cual ha afectado algunas actividades productivas locales y de subsistencia.

‘Bajo este escenario, la empresa buscó una forma de generar nuevas fuentes de agua que pudieran mejorar las condiciones de los habitantes más vulnerables de la zona, seleccionando el poblado de ‘Estación Polpaico’, con 63 familias. Para ello, se implementó un sistema pasivo de tratamiento de aguas residuales, el cual consiste en un humedal artificial que combina procesos de tipo físico, biológico y de desinfección, con el fin de lograr un agua apta para otros usos’, sostiene la experta.

Añade que el sistema funciona desde el 2015, y trata 50.000 L/día, cuyas aguas han sido destinadas, principalmente, para el riego de la plaza del poblado. Pronto se implementará un sistema de invernadero eficiente que será manejado por la comunidad, el cual permitirá recuperar actividades productivas que apoyen a mejorar la calidad de vida de esta localidad.

EMISARIOS SUBMARINOS

Fundación Chile ha visto la factibilidad técnica y económica de realizar reúso a partir de las aguas residuales descargadas actualmente al mar a través de los emisarios submarinos, y que hoy no son aprovechadas, junto con las aguas descargadas a nivel rural. El caudal de los emisarios a nivel nacional es de aproximadamente 8 m3/s lo que equivaldría a cubrir la actual brecha de agua en el país en 10%.

Ambos profesionales coinciden en que el estudio desarrollado en la región de Valparaíso demostró sus beneficios a nivel económico, social y ambiental, junto con la factibilidad técnico-económica de poder llevar a cabo la reutilización de las aguas residuales tratadas a nivel regional. ‘Hoy estamos iniciando una segunda fase para desarrollar el modelo de negocio para realizar el reúso de aguas residuales tratadas a nivel nacional, junto con el análisis detallado de la factibilidad jurídica, lo que permitirá avanzar en la habilitación del primer sistema a gran escala replicable a todo el país’, finalizan.

Realidad Virtual:

lrike Broschek, subgerenta de Sustentabilidad de Fundación Chile, comenta que nuestro país posee diversidad climática y realidades diferentes en torno al agua, siendo afectado por sequías e inundaciones, principalmente. ‘La sequía, a nivel nacional, ha dejado cerca de US$620 millones en pérdidas económicas y 50 mil puestos de trabajo están en situación de riesgo’, dice. En tanto, agrega que la agricultura utiliza más del 70% del agua en Chile y en el mundo, siendo el principal consumidor de agua dulce. ‘A marzo del 2015, un total de 194 comunas en el país (56% del total) han sido decretadas en emergencia agrícola por sequía’, enfatiza.

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